El domingo la décima de Newell's nos dio un gran ejemplo. Sacó a relucir lo mas sano de este deporte, y terminó ganando el partido con armas totalmente válidas.
Pizarreamos tácticamente una de las tantas ideas instaladas en el fútbol desde hace años.
Desde hace ya muchos años algunos simpáticos personajes del fútbol conjuntamente con oportunistas políticos y sumados a voces de los grandes medios de comunicación se han encargado de imponer una idea que se adornó argumentativamente para adaptarla al fútbol: Ganar no solo es lo más importante, sino que es lo único.
Lamentablemente esta idea caló bastante hondo en los que respiramos fútbol y así aparecieron risueños defensores que ayudaron a instalarla como idea hegemónica en este deporte.
El peligro que conlleva esta idea trasladada a este fútbol nos permite por lo menos repensarla. Así el que ganaba mas plata tenia que dirigir los clubes, el empresario exitoso merecía un puesto en alguna jefatura de gobierno, el mafioso era un loco lindo que no le pagaba a nadie, allí están ellos son los ganadores y ellos deben tomar las grandes decisiones. No importa ni interesan los medios de los que se ha aprovechado esta gente para conseguir sus “fortunas” o sus espacios de poder, lo verdaderamente importante es que son ganadores , ganaron y eso es incuestionable , son los mejores.
También llegaron las historias de bidones , alfileres y corrupción, teniendo en claro que el fin justifica los medios y esto no se negocia.
Los que peleamos por un cambio, nos oponemos y luchamos contra esta idea. Resignamos resultados por “la nobleza de los recursos utilizados”, cambiamos festejadas victorias por el respeto a nuestros valores y dejamos de lado falsos elogios y felicitaciones por no resignar nuestros principios.
Los que peleamos por un cambio, nos alegramos por el respeto, la tolerancia, el trabajo y la victoria del esfuerzo colectivo.
Los que peleamos por un cambio siempre queremos ganar pero jamás resignamos la belleza y la espontaneidad del juego, eso se lo dejamos a los mediocres.
Los que peleamos por un cambio, el pasado domingo festejamos una nueva victoria, cuando los chicos de la décima división de Newells Old Boys, lejos de resultadismo sin sentido, y respetando un pedido de su cuerpo técnico, fallaron un penal intencionalmente, luego que una jugada que había sido detenida para atender a un rival, no fue devuelta y posteriormente derivó en la pena máxima, cuando el partido iba cero a cero.
La décima división no deja de recibir elogios por su funcionamiento durante todo el año , por el campeonato logrado y por sus brillantes individualidades, sin embargo el domingo en Oriental los chicos, junto al cuerpo técnico y los coordinadores de inferiores realizaron su mejor jugada , la del buen comportamiento deportivo.