"Derrota o victoria, sangre o aplauso, son valores muy caros al ser humano"
Compartimos unas palabras de Marcelo Bielsa donde hace referencia al exito y al fracaso en el fútbol, y a los mensajes vacios y simplistas con los que muchas veces somos bombardeados.
Aprendemos de las derrotas mucho mas que de las victorias.
No me siento con la capacidad de poder dar un consejo o animar a un jugador que acaba de perder una final. No soy jugador, ni ex jugador, ni director técnico y creo que hay personas que demuestran día a día con sus palabras que están a la altura de poder ayudar a quien lo necesita.
El 26 de octubre de 2010 se van a cumplir 10 años de la inesperada visita que tuvimos de Marcelo Bielsa en mi querido colegio Sagrado Corazón. Donde nos conto como fueron sus inicios en dicha institución, y como aprendió a valorar las cosas de la vida gracias a la enseñanza de sus maestros.
Era un jueves común y corriente, transcurría la mañana como todas las demás, con el solcito de frente y con ganas de estar en la cama.
En un momento nos citan a todos que después del recreo teníamos que ir para la Iglesia del colegio. Nosotros estábamos en 4to. año de la secundaria y obviamente como todo adolescente lo único que queríamos era escaparnos de las cargosas misas, entonces decidimos irnos y no aparecer, con tanta mala suerte que nos agarra justo el jefe de celadores yéndonos. Como corresponde nos agarro a los dos o tres que éramos y nos llevó a la iglesia y nos sentó junto con nuestros compañeros que ya estaban ubicados. Imagínense la bronca que teníamos, no parábamos de quejarnos, pero bueno las cosas se habían dado así y ya no podíamos cambiarlas.
En un momento, casi único, lo veo a Marcelo Bielsa entrar a la iglesia, es muy difícil transmitir las sensaciones que en ese momento me pasaban por el cuerpo y la cabeza. Mi ídolo “El querido loco Bielsa” estaba ahí enfrente de todos nosotros y nadie entendía ni cómo ni por qué.
En ese momento se desato una locura en media de la capilla, el “ole, ole, ole LOCOOOOOO, LOCOOOOO” era entonado por alumnos, profesores, celadores, directivos y todo el mundo que podía estar en ese momento.
Algo increíble estaba pasando, algo maravilloso estaba por pasar, algo que nunca en mi vida me voy a olvidar. Marcelo tomo el micrófono y nos dio una charla que voy a recordar todos los días de mi vida, por eso que mejor que citar a una persona capacitada al por mayor y con una amplitud de vocabulario tan grande. Entre todas las cosas que dijo a lo largo de la hora y media, uno de los temas que toco fue la vivencia en la victoria y en la derrota, espero sepan disfrutarla.
"Nunca me dejé tentar por los elogios. Los elogios en el fútbol son de una hipocresía absoluta. El fútbol está concebido así, tiene que haber o una gran alegría o una gran tristeza. Derrota o victoria, sangre o aplauso son valores muy caros al ser humano. Entonces, en el fracaso sufro mucho la injusticia del trato, no logré nunca dominar eso. Siempre sufro mucho cuando perdemos y cuando soy maltratado, pero sí logré no creerme la duración del éxito. Como no se revisa por qué ganaste, da lo mismo, te adulan por haber ganado no porque mereciste ganar, por el recurso por el que ganaste, entonces tuve claro siempre que esa franela, porque ése es el término, es impostora."
"No permitan que el fracaso les deteriore la autoestima. Cuando ganás, el mensaje de admiración es tan confuso, te estimula tanto el amor hacia uno mismo y eso deforma tanto. Y cuando perdés sucede todo lo contrario, hay una tendencia morbosa a desprestigiarte, a ofenderte, sólo porque perdiste. En cualquier tarea se puede ganar o perder, lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, eso sí es lo importante; lo importante es el tránsito, la dignidad con que recorrí el camino en la búsqueda del objetivo. Lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal."